inicio
Error
  • JUser::_load: Unable to load user with id: 107
Miércoles, 29 Febrero 2012 10:45

Sonido Seattle

Escrito por 
Valora este artículo
(4 votos)

Siempre me ha llamado la atención la ciudad de Seattle, situada en el noroeste de Estados Unidos y capital del Estado de Washington. Está casi completamente rodeada de agua y se encuentra en medio de un paisaje espectacular. Es una urbe muy lluviosa, y sede de la cotizada cadena multinacional de café Starbucks. Pero por lo que sobre todo me gustaría visitarla es por ser la ciudad natal de grandes músicos. El virtuoso guitarrista Jimi Hendrix es de Seattle, y el grunge, último movimiento musical que pudo cambiar el mundo, también.

Todo tiene un principio y un final, el grunge nació y murió en Seattle. Concretamente desde que Nirvana publicó Nevermind en 1991 hasta que Kurt Cobain se voló la cabeza en su apartamento en abril del 94 este movimiento vivió su máximo apogeo.

El Estado de Washington poseía a finales de los 80 y principios de los 90 una de las tasas más altas de suicidio y enfermedad mental. Dependía en exceso de la industria maderera y estaba sumido en una depresión económica. Ese era el contexto y la realidad social en la que se forjaron bandas míticas como Nirvana, Pearl Jam, Alice in Chains o Soundgarden. Seattle era además una ciudad marginada musicalmente. El trozo más grande de la tarta se lo llevaban New York y Los Angeles y las discográficas la tenían olvidada. El aislamiento era un hecho, y en esta escena solitaria y depresiva empezaron a surgir chavales influenciados por el punk de los 70, en desacuerdo con el sistema político y social, y lo quisieron plasmar en forma de música. Por supuesto todo esto empapado de grandes dosis de heroína y alcohol, como muchos otros capítulos del rock.

En este entorno, grupos como Green River o The Melvins irrumpían en la escena independiente. Ya se empezaban a vislumbrar matices de lo que iba a suponer aquel movimiento: Guitarras pesadas y distorsionadas, letras depresivas y melodías repetitivas eran la seña de identidad del género. Aparte de la influencia musical, The Melvins eran de Aberdeen, ciudad de nacimiento de Kurt Cobain, y fueron ellos los que pusieron en contacto al que después sería lider de Nirvana con Chris Novoselic. Todos aquellos chavales del estado de Washington fueron piezas clave en lo que más adelante se acabó bautizando como rock alternativo. Otros pioneros fueron Mudhoney, aunque no con el éxito de otras bandas de Seattle. Pero si tuviera que elegir la banda que influyó más directamente a todas estas formaciones diría que Sonic Youth, que de hecho fueron acompañados por Nirvana en su gira europea de 1991.

Sonic Youth

Andrew Wood, primero líder de Green River y posteriormente miembro de Mother Love Bone apareció muerto por sobredosis el 16 de marzo del 90. Era el primer cadáver de la generación grunge. El grupo se disolvió con la tragedia pero a finales de ese año los supervivientes de la banda se unieron a Chris Cornell y Matt Cameron (Soundgarden) y con la colaboración de Eddie Vedder grabaron un disco homenaje bajo el alias de Temple Of The Dog.

Este es su tema más mítico, Chris Cornell y Eddie Vedder mano a mano. Sinceramente  creo que nunca se han vuelto a hacer canciones así…

El primer impacto realmente comercial de aquel movimiento llegó de manos de Soundgarden. Su mejor disco y el que les dio éxito y fama mundial fue Superunknown, con dos sencillos -Black Hole Sun y Spoonman- ganadores de un premio Grammy. Esta banda fue uno de los pilares del movimiento, y Chris Cornell uno de sus mejores solistas. Era el sex symbol del momento, otro icono del rock al que tuve la suerte de ver hace dos años.  Su voz salía del alma y te sumergía en un mundo decadente y oscuro.

Finalmente las disputas acabaron con ellos, pero Cornell años más tarde fundó junto con parte de Rage Against the Machine otro grupazo que daría mucho que hablar, Audioslave.

Otro referente fue Alice In Chains. Su segundo trabajo Dirt es posiblemente el álbum más depresivo de la historia del grunge. Layne Staley afirmó una vez: “Algunos dicen que hemos nacido dentro de la tumba”. No le falta razón, yo creo que AIC en directo es lo más deprimente que he visto en mi vida.

AIC

Screeming Trees fue otro de los grupos referencia. Liderados por el incombustible Mark Lanegan, dejaron varios discos para la posteridad. La falta de un sello discográfico acabó con el grupo en el año 2000. Lanegan ha continúado su carrera en solitario y ha hecho múltiples colaboraciones con grupos como Queens Of The Stone Age y The Twilight Singers.

A mí personalmente me gustan mucho los Smashing Pumpkins, aunque no se llegó a catalogar de grunge, en sus inicios sí los clasificaron en este género. Billy Corgan y los suyos grabaron discos que rozaban la perfección, para mí imprescindible Mellon Collie and the Infinite Sadness, un álbum doble con canciones clásicas de la formación. Esta es una de mis favoritas no solo del grupo, sino de siempre.

Grandes y míticas bandas, pero para mí son dos las que marcan el grunge de los 90. Pearl Jam y Nirvana. En el caso de la primera puedo contar mi experiencia de primera mano, porque les he visto dos veces en directo, en el Azkena Rock Festival 2006 y la segunda el año pasado en el Bilbao BBK Live. Es un grupo que engancha, el disco Ten es una obra maestra. Himnos como Jeremy, Even Flow o Alive se convirtieron en símbolos de la llamada Generación X, una juventud hastiada con el mundo que les tocó vivir. Las letras de su vocalista Eddie Vedder evocan un odio social latente, una reflexíon sobre la vida. Siempre he pensado que las canciones de este quinteto “te comen el coco“. Tienen un directo explosivo, sus conciertos son todo un acontecimiento. Aquel Azkena multiplicó mi afición por este grupazo.

Recomiendo el primer álbum en directo que publicaron, Live On Two Legs, grabado durante la gira de 1998. Me encanta casi toda su trayectoria, pero sobre todo los temas Betterman, Corduroy y Daughter. Es más, si tuviera que elegir la banda con la que más he vibrado en directo seguramente diría que Pearl Jam. No es como en los 90, -Vedder ya no se sube a las torres de sonido para tirarse al enloquecido público- pero sigue siendo algo único y espectacular. Me lo paso como un enano viéndoles.

Eddie Vedder es toda una personalidad que sigue sentando cátedra allá por dónde va. Un tío familiar y comprometido a pesar de ser una estrella del rock. Según una encuesta de hace años en Rolling Stone el líder de Pearl Jam es uno de los 25 mejores solitas de heavy metal de todos los tiempos. Actualmente se encuentra embarcado en proyectos en solitario, su último trabajo, Ukelele Songs, es una colección de temas tocados con este instrumento.

Y llegó el NIRVANA. La banda sin duda referencia del grunge, del teen spirit. La herencia del punk caló hondo en Kurt Cobain, Krist Novoselic y Dave Grohl, su primer disco ya era una crítica a los estigmas sociales, a una realidad corrompida. En 1990 Firmaron por el sello discográfico Geffen Records y al año siguiente crearon un disco para la historia y que vendió más de 10 millones de ejemplares sólo en Estados Unidos, Nevermind.

nirvana

En enero de 1992 ocurrió algo insólito, Nirvana desbancaba a Michael Jackson del número uno de las listas estadounidenses. Habían dado a conocer al mundo la cultura alternativa, Come As You Are, Dumb, letras cargadas de sentimientos agonizantes para el trío de Aberdeen. Pero el que sin ningún género de dudas es el himno del grunge es Smells Like Teen Spirit, la banda sonora de toda una generación.

Después de su boda en Hawaii con Courtney Love, Cobain y los suyos se embarcaron en un nuevo trabajo, In Utero, su disco más crudo y radical. La paranoia del rubio de Aberdeen ya era muy fuerte a esas alturas, acompañada de obsesiones enfermizas y una fuerte adicción a la heroína. Creo que en mi vida he visto letras tan fuertes y violentas como aquellas. Iba a poner alguna como ejemplo pero no lo voy a hacer porque me parece demasiado gore. Dave Grohl dijo de él en una entrevista a Rolling Stone que “su tolerancia al dolor era impresionante. Lanzarse contra la batería deja marcas”

Así, y después de algún intento de suicidio en abril del año siguiente Kurt Cobain se pegó un tiro. Hay múltiples historias y versiones sobre lo que pasó en aquel apartamento de Seattle, la más sonada habla de asesinato por parte de su esposa Courtney Love, pero nunca se ha dado demasiada veracidad a todo esto. La versión oficial habla de suicidio y antes de morir Kurt dejó una carta con una frase para la historia, “Es mejor quemarse que apagarse lentamente”. Aparte de un icono del rock y un fantástico músico, el vocalista de Nirvana me parece uno de los personajes más mediáticos e influyentes de la historia de la música. Murió joven, pero dejó un legado histórico. Aunque a estas alturas de la película la “viuda negra” como la llamaban ya se habrá dilapidado toda la herencia de Cobain, ante todo se convirtió en un mito, lideró una cultura que ha trascendido a lo largo de los años. Todo lo alternativo e independiente le debe mucho.

A partir de ahí el género entró en decadencia, todas las bandas se fueron separando y emergió con fuerza el britpop desde el Reino Unido en la segunda mitad de la década. Los hermanos Gallagher declararon a Oasis un grupo anti-grunge. Otra banda contraria fueron los Guns N’ Roses, comentaban que Axl Rose era el enemigo público número uno de Kurt Cobain. Más adelante Dave Grohl, batería de Nirvana, comenzó su andadura en los Foo Fighters y no le ha ido nada mal (me muero por verlos en directo). Actualmente solo dos bandas siguen en activo, Mudhoney y por suerte para mí, Pearl Jam.

El grunge influyó mucho en posteriores bandas, el punk californiano de Green Day y Offspring o el stoner metal de Queens Of The Stone Age -en la que por cierto, colaboraron Mark Lanegan y Dave Grohl-, pasando por el post-grunge de Downface y el nu metal de Limp Bizkit y Korn. Aunque el movimiento murió con Cobain las influencias musicales han perdurado, y por supuesto la estética desaliñada y esa forma de vida que universalizó la Generación X todavía tiene eco hoy en día.

Siempre he admirado esta cultura, quizá la última vez que una corriente musical alteró el orden de las cosas. Una juventud apática, rebelde e inconformista que escuchaba a Nirvana mientras seguía a rajatabla el famoso dogma “Sex, Drugs and Rock & Roll”. Herencia directa del punk, la fábula tiene el mismo final que en los 70. Un sueño y una derrota que apenas duró cinco años.

nirvana

por Ignacio Aranburu @iaranburu10

1 comentario

  • Enlace Comentario Mauro Miércoles, 29 Febrero 2012 11:39 publicado por Mauro

    Estuvo bien el artículo... Sólo un par de cosillas, si me permitís: creo que Andrew Wood no estuvo en Green River antes de MLB, sino en un grupo que se llamaba Malfunkshun -o algo así- que había montado con su hermano... Y eso de "Es mejor quemarse que apagarse lentamente" ya lo había dejado en la historia Neil Young.

    PD. y es Krist Novoselic, no Chris...

    PD2. Perdón, ahora veo que me ha salido un comentario un poco tocahuevos.

Inicia sesión para enviar comentarios
  • Facebook Page: 420618674634648
  • Flickr: livetheroof
  • Twitter: livetheroof
  • Vimeo: user7989057
  • YouTube: livetheroof
  • External Link: www.spotify.com

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Si necesita más información sobre las cookies que usamos, y cómo borrarlas pulse aquí. También puede consultar nuestro aviso legal