inicio
Martes, 30 Diciembre 2014 10:01

Andrés Suárez navega hacia el concierto de su vida

Escrito por 
Valora este artículo
(1 Votar)

Andrés está nervioso. Este encuentro tuvo lugar hace un mes y ya estaba nervioso. No es para menos, creo que para cualquiera de nosotros sería imposible escapar del desasosiego que supone la cita de tu vida, uno de esos días que quedará grabado a fuego para siempre. No es comparable a nada de lo que ha ocurrido anteriormente: Andrés Suárez toca el 10 de enero en el Palacio de Vistalegre (entradas aquí https://www.ticketea.com/entradas-andres-suarez-madrid/), en la que será LA noche, SU noche. Mucho mejor que lo que fue aquella en La Riviera. , donde pasó tantos nervios y tanta emoción, pero en la que disfrutó como nunca.

Una tarde con él es un regalo. Estuvimos con Andrés más de una hora compartiendo impresiones desde que comenzó todo hasta ese día, justo antes de su viaje a México, justo antes de cruzar de nuevo el charco. Andrés ya no sólo viaja por España, sino que dentro de su agenda entran tanto Centroamérica como Sudamérica. Desde que comenzó la gira de Moraima, Andrés sólo ha tenido 19 días de descanso, mucho trabajo y mucho jet lag. ¿Que cómo ocurrió todo esto? Él no lo tiene claro. Sí sabe que las redes sociales y en especial Youtube tuvieron mucho que ver. Él fue el primer sorprendido de cómo los lugares donde tocaba se empezaban a llenar, de cómo el público iba cambiando y se iba ampliando hasta ser cada vez más heterogéneo, con estilos y edades distintas.

La música es universal, Andrés lo sabe bien y lo recalca en cuanto puede. Y odia las limitaciones que se le intentan poner: que no dejen entrar a menores a las salas de conciertos, que no permitan a los músicos tocar en la calle o que los impuestos a la cultura sean cada vez mayores.

La entrevista comenzó con la pregunta más difícil, que me habían encargado: hay quien, cuando supo de este encuentro, me pidió que preguntase a Andrés por qué en sus discos siempre repetía canciones, por qué no había uno que incluyese un repertorio completo nuevo. Y la respuesta fue sencilla: el siguiente disco, con el que empezará tras el concierto en Vistalegre, será nuevo. Puede que alguna de sus canciones se haya oído en directo, pero nunca en estudio. Sin embargo, la razón de repetir los temas existe: son diferentes versiones de un mismo tema, con producción, arreglos y sonidodistintos, como ocurrió con “No te quiero tanto” o “Números Cardinales”.

Y es que Andrés es bastante perfeccionista en cuanto al proceso creativo. Lo mostrará en Vistalegre cuidando desde las luces, el sonido, las pantallas y todos los aspectos técnicos hasta el repertorio y los invitados (ya están confirmados, por ejemplo, Javier Ruibal y Víctor Manuel). Además, Vistalegre no es solamente una cita musical: para él es vital, es un momento irrepetible, que culmina toda aquella vorágine que comenzó con “Cuando Vuelva la Marea”.

A Andrés se le ve más mayor (y no en el mal sentido, por si me está leyendo). No es el mismo del 2009, cuando servidora comenzó a escucharle y a verle en sitios pequeños como el Libertad 8 o el Barcelona 8 (que ya no existe), pero sí sigue teniendo la misma percepción profesional: Suárez es artesano, cree en el trabajo como clave de todo y en la ayuda y la suerte de muchos. Cree en una carrera conjunta con toda la gente que ha creído en él y en aprovechar la vida: escribe sobre cada persona, sobre cada paisaje, sobre cada momento: sin desperdiciar nada.

Andrés Suárez quiere volver a ser un niño el 10 de enero. Quiere ser lo que soñaba cuando era pequeño viendo vídeos de conciertos en su habitación mientras tocaba la guitarra eléctrica. Quiere estar a la altura, quiere que todos esos sueños que veía imposible le ayuden a que el concierto sea el mejor concierto de su vida. Desde aquí, personalmente, os puedo decir que lo será. Y que merece la pena no perdérselo.

Un artista internacional: Glen Hansard, Damien Rice.

Un artista nacional: Roberto Iniesta.

Alguien a quien recomendar: Alejandro Martínez.

Lugar al que escaparse: Galicia, el mar.

Un libro: “Balada de la cárcel de Reading”, de Oscar Wilde. Por la paz. Por aquel hombre que miraba ese pequeño toldo azul al que los presos llaman cielo.

Una película: Big Fish.

Texto: @sarapanizo

Fotos: @aletheia13

Leer 26816 veces
Inicia sesión para enviar comentarios
  • Facebook Page: 420618674634648
  • Flickr: livetheroof
  • Twitter: livetheroof
  • Vimeo: user7989057
  • YouTube: livetheroof
  • External Link: www.spotify.com

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Si necesita más información sobre las cookies que usamos, y cómo borrarlas pulse aquí. También puede consultar nuestro aviso legal