inicio
Lunes, 25 Mayo 2015 11:26

Zahara: “Sentirse así de viva es lo que te hace querer escribir sobre eso”

Escrito por 
Valora este artículo
(1 Votar)

Es lunes, brilla el sol, son las 16:30 h., y me reúno con Zahara en una pequeña plaza medio escondida a unos pocos pasos de la Catedral de Barcelona. Justo acaba de terminar otra entrevista y me recibe con una sonrisa. Decidimos buscar una terraza donde poder charlar tranquilamente mientras nos tomamos un café, así que echamos a andar hablando de trivialidades. Optamos por una cafetería aparentemente tranquila y con mucho encanto. Al final, resulta ser el sitio más ruidoso del mundo. Pero no pasa nada, tenemos las risas aseguradas…

Live the Roof (LTR): ¿Por qué decidiste montar tu propio sello discográfico [G.O.Z.Z.]? ¿Qué ha sido lo mejor y lo peor de embarcarte en esta aventura?

Zahara (Z): El motivo principal era que tenía que sacar el disco. Me había reunido con discográficas [multinacionales] y lo que tenían que ofrecerme no me interesaba. Las discográficas ahora funcionan con el modelo 360 en el que se llevan un tanto por cierto de tus discos, tus derechos de autor y de los conciertos. Para los que componemos, los derechos de autor son algo muy sensible. Hablando con mi oficina llegamos a la conclusión de que tengo la gran suerte de tener unos seguidores fieles en los que puedo confiar. Además, yo tenía las cosas muy claras, lo que necesitaba de una discográfica era solo el dinero. Así que ante esta situación decidimos dar el paso.

¿Lo mejor de montar mi propio sello? La libertad. Es un lujo dedicarte a lo que te gusta, elegir el equipo con el que trabajas, marcarte tus plazos… Además, yo lo tenía todo clarísimo: los singles, el orden del disco, el libreto, etc. ¿Para qué me voy a juntar entonces a discutir con alguien?

¿Lo peor? La burocracia. Empiezas a rellenar todos los papeles y te das cuenta de que todos los cargos te corresponden a ti. También el estar sola, no contar con apoyo económico… Tienes ganas de hacer cosas grandes y al final este trabajo es invertir. Pero ha salido todo mejor de lo que podía imaginar. Era lo que tenía que hacer.

LTR: Lo que más sorprende de SANTA son las múltiples referencias religiosas que aparecen en el disco siendo, a su vez, el más “canalla” de tu discografía.

Z: Mi manera de expresarme está conectada con el imaginario religioso. Además, formalmente, la religión me parece alucinante. Al margen de mis creencias (que ahora no las hay) el lenguaje, la forma de comunicarme las metáforas que uso… tienen mucha conexión con ese imaginario. Por otro lado, cuando usas un estereotipo que la gente ya conoce es más fácil que las personas conecten con la historia que cuentas, por ejemplo en ‘Hágase tu voluntad’ o ‘Rey de Reyes’. Pero a pesar de esto, el disco es muy carnal.

Respecto a SANTA, el  nombre del disco, me venía rondando desde hacía mucho tiempo. La palabra me encanta y me gusta mucho la conexión que existe entre el fervor religioso y el fanatismo musical. Esa imagen del músico como deidad, la música como religión. Ese momento en el que te subes al escenario y ves las caras de la gente que te miran como si fueras una aparición en el monte. Esa devoción, los viajes, la peregrinación de los seguidores… Había tanta conexión entre estos elementos que Santa no se refiere a “Santa Zahara”, sino a “SANTA: la música, la vida”. Y es que la música es la nueva religión de la gente.

LTR: El sonido de este disco ha evolucionado mucho respecto a los anteriores. ¿Esto ha sido algo premeditado o algo que surgió durante los ensayos, grabación, etc.?

Z: El proceso del disco empezó un año y medio antes con Sergio Sastre [productor] y, desde entonces, teníamos muy claro cuál iba a ser el sonido el disco. En un principio, lo único que hacíamos en la preproducción era maquetar las canciones con intención de pasárselas luego a un productor. Hicimos las cosas sin ningún tipo de prejuicio. Fue luego, cuando decidimos que el disco lo iba a producir finalmente Sergio (y que yo iba a montar mi discográfica) que se fueron asentando las cosas y pensamos en lo guay que era que Martí [Mucho] y Víctor [Mucho, Rufus T. Firefly] se pusieran con los sintes y sacaran “un sonidazo de la vida, cósmico e increíble”. SANTA es un disco muy libre donde no hay nada artificial. Me gusta mucho porque es muy fiel a la idea original que yo tenía. Que haya conectado tanto con la banda y su forma de entender y tocar la música solo ha hecho las cosas todavía más fáciles.

LTR: ¿Qué tal la experiencia de tocar con esta nueva banda?

Z: La verdad es que ya veníamos de tocar juntos en la gira anterior, “El Deshielo”. Aún así es muy fácil tocar con ellos. Martí, por ejemplo, después de cada tema, en los ensayos, suelta cosas como “Qué temazo ¡bua!”. A mí, por mi parte, me flipan ellos. Por ejemplo, a Miguel lo sigo desde los Sunday Drivers así que, que esté animándome siempre con frases como “¡Vaya temazo has hecho, jefa!” me hace sentirme enorme. Me lo paso pipa, tocan de puta madre y encima ellos se lo pasan increíble. Yo estoy en el escenario dándolo todo, pero ellos también. Si dejas de mirarme a mí y los miras a ellos te flipan igual. ¡Joder, es que nos hemos convertido en una familia, mola mucho!

LTR: ¿Cómo habéis encarado los primeros conciertos de la gira y cual está siendo la respuesta del público?

Z: ¡Tengo un público que es una pasada! Se han empapado el disco y tenemos la sensación de llevar ya dos años tocando. Me acuerdo cuando salió “La pareja tóxica”. Era un disco duro de cojones, y después de aquello, ahora tengo la sensación de que la gente tenía ganas de algo así a pesar del cambio [refiriéndose a “SANTA”]. Recuerdo el primer concierto en Madrid, en el teatro Lara, empezar y terminar ‘La gracia’ y escuchar a la gente gritando. Yo pensaba: “¡si el disco no llevo ni dos semanas en la calle!”. Se sabían todas las canciones. Teníamos la sensación de estar haciendo un bolo en mitad de la gira y no uno de inicio. Se notaba que había ganas.

Por otro lado, pensaba que iba a haber muchos más detractores con este disco, y al contrario. Mis fans son muy sinceros, no solo me dicen lo bueno, y me ha sorprendido mucho el feedback positivo tanto por parte de los seguidores, como de medios que nunca me han hecho caso (o más bien poco) y que de pronto no han dejado de poner mis canciones en sus programas y/o han sacado noticias en su web con cada cosa que he hecho.

LTR: Además de la música te dedicas a otras muchas facetas (deporte, audiovisuales...) ¿Qué se te resiste?

Dibujo muy mal y es una frustración enorme porque visualmente me ayudaría mucho. Hay veces que las imágenes que se me ocurren, hasta que consigo desmenuzarlas, son solo imágenes. Si pudiera dibujarlas…

Respecto a las otras cosas, en el fondo, las hago un poco por superar retos. Lo de correr, por ejemplo. Yo no había hecho deporte en mi vida. Fue precisamente cumplir los treinta y decir “vamos a cuidarnos”.

El mundo audiovisual, por otra parte, me genera mucha satisfacción: trabajar con el material de otro, estar detrás de la cámara… Me gusta mucho estar al otro lado, irme a un rodaje y que nadie sepa quién soy. Dejar de ser Zahara, de sonreír, de hacerme fotos y firmar autógrafos. Me gusta que, por una vez, sea otro el protagonista. Me ayuda a manejar mejor el ego.

LTR: ¿Qué te inspira?

Z: ¡Vivir! Desde que me hice atea vivo mucho mejor y vivo mucho más consciente de cada cosa [risas]. Hay veces que pasamos por la vida de puntillas. Yo soy muy ansiosa, quiero hacer muchas cosas… Antes del primer concierto un amigo me escribió: “vívelo, disfrútalo, entérate. Te está pasando algo increíble. Vívelo”. Así que cuando salgo al escenario me olvido de donde estoy y la música me recorre como una corriente eléctrica. Y eso es lo que inspira. Sentirse así de viva es lo que te hace querer escribir sobre eso. Cuando te falta y cuando lo tienes. Llenarte de experiencias que luego merezca la pena contar.

‘Caída libre’, por ejemplo, llevaba cinco años guardada y cuando la retomamos para el disco fue como “qué guay la canción, y qué guay que esta persona esté aquí en mi vida y tengamos esta canción”. En el otro disco también había un tema dedicado a una amiga, ‘La mujer mayúscula y el mar’. Me encanta haberles hecho canciones a mis amigas porque nunca pensé que lo haría.

LTR: Sabemos que este verano vas a estar en nuestro ciclo de conciertos. ¿Va a ser difícil llevar las canciones de este disco al formato acústico?

Z: Me lo estoy tomando muy en serio porque es algo muy complejo. Este disco lo compuse ya pensando en el sonido final. ‘Crash’ nunca fue una canción acústica, siempre ha sonado así. Algunas como ‘Inmaculada concepción’ o ‘La gracia’ son más sencillas y sí tengo ya una versión hecha. Pero hay otras que, a día de hoy, no tengo ni puñetera idea de cómo lo voy a hacer. Es que ‘Caída libre’, por ejemplo, a guitarra y voz es un coñazo [risas]. Ahora mismo me lo tengo que tomar casi más en serio que un concierto con banda porque este repertorio tiene que aguantarse en acústico, tiene que ser divertido. Pero bueno, algo inventaré. ¡Me encantan los retos!

LTR: ¿Qué tienen de especial estos conciertos en las azoteas?

Sobre todo, lo que más me gusta, es la hipernaturalidad. Normalmente salgo sin repertorio y me voy guiando por las sensaciones. Sé con qué empiezo y con qué acabo pero nunca qué pasa en medio. ¡Y esto me encanta! Si veo que el público tiene ganas de verme hablar, sigo. ¿Qué les hablo y no les hace ni puta gracia? Pues toco. Además en los acústicos de Live the Roof el aforo es muy reducido así que si de pronto me quiero desenchufar y cantarles allí en medio lo hago. Y si no, no.

La verdad es que tengo muchas ganas de empezar porque van a ser los primeros acústicos. Esto normalmente pasa al año, año y medio de estar de gira. En cambio, esta vez, voy a estar compaginando los festivales con estos conciertos y ¡me flipa! Voy a volver de un festival con el subidón y a la semana siguiente voy a estar yo sola en un acústico generando otras cosas. Me gusta mucho el descontrol, así que las canciones van a  ir estudiadas, pero ya veremos luego qué pasa.

 


Tras una larga charla me despido de Zahara con la sensación de que podríamos pasarnos horas y horas hablando y nunca se le acabarían las historias que contarme. En cada gesto, en cada palabra, se le nota que vive, siente y disfruta al máximo todo lo que hace. Hablar con ella, es contagiarte de toda su ilusión.

Gracias a Zahara y a su equipo, Pink House Management, por hacer posible esta entrevista.

Por Bitta, @SorBittadelimon

Fotos: Noemí Elias (@beigott)



Leer 31503 veces
Inicia sesión para enviar comentarios
  • Facebook Page: 420618674634648
  • Flickr: livetheroof
  • Twitter: livetheroof
  • Vimeo: user7989057
  • YouTube: livetheroof
  • External Link: www.spotify.com

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Si necesita más información sobre las cookies que usamos, y cómo borrarlas pulse aquí. También puede consultar nuestro aviso legal