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Viernes, 23 Agosto 2013 12:50

Crónica del Sonorama 2013

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Un año más estoy viviendo el sonodrama, un año más se acabaron cuatro de los días más maravillosos de mi año y por primera vez me dispongo a relatar como fue sin que se vea el brillo de mis ojos, ni os muestre las “heridas” de guerra…

Miércoles de bienvenidas.

Con la logística preparada con meses de antelación llegamos a Aranda, llegamos al camping, ¡llegamos a Sonorama! Encuentros y rencuentros, besos, abrazos, charlas y ganas, muchas ganas.

Algunos pitufos, los Visitantes, un par de Sonoromaman’s, Caperucita y el Lobo, entre otros, se desencajan las caderas a ritmo de batucada cuando cae la noche y las risas llegan cuando ves a maromos con pelucas y pechos; a dos tipos en una embarcación o a un Ewok. El ritmo baja cuando Lorena Álvarez y SU Banda Municipal aparecen en el escenario. Su sonido folk no era el más adecuado para el ambiente que se estaba viviendo pero su actitud sobre el escenario fue lo que remató un momento bochornoso (y estoy siendo lo más sutil y delicada posible). Ajenjo aparece sobre el escenario y… ¡toma dos sorpresones nos esperan! The Girondines e Izal. Los primeros abrirían la Plaza del Trigo este Sonorama y los segundos la cerrarían. Dos gratas sorpresas que nos hacían presagiar grandes momentos en el escenario talismán de músicos y el escenario predilecto de los asistentes.

Jueves, espontáneas combustiones.


Plaza del Trigo, emociones a flor de piel, por lo que ya se ha vivido, por lo que se intuye que se vivirá, por ser el motor del Sonorama. The Girondines son puntuales, juegan en casa y a pesar de haber tocado unas horas antes, prácticamente ante el mismo público, se dejan la piel, se marcan versiones para aplaudir. Y llegan Full, desde Sevilla, con sus melodías pegadizas y sus ritmos eléctricos, la plaza con los brazos en alto, este es su atraco, están robando corazones, ganando adeptos, reclamando bucles de su primer trabajo tras la vuelta a casa y haciendo olvidar el “apagón” que durante unos minutos nos privó de la maravillosa voz de Javi Valencia. Y tras las sonrisas y el buen rollo llegan las vibraciones de los huesos, Pasajero se hacen grandes con cada rasguño de guitarra, tienen un rollo a Havalina (que producen sus Radiografías) pero bastó con escuchar Autoconversación en directo para saber que cada golpe de batería y cada nota del bajo son suyos, valientes, en equilibrio… a pesar de que contaron con Couceiro de Havalina y Jorge de Vetusta Morla a la percusión.

A falta de cinco minutos para las siete de la tarde ¡solo somos dos esperando a Egon Soda! Nos confirman que no hay cambios y pasados diez minutos, con una cantidad más que aceptable (para la hora en la que “juegan”) salen los catalanes, el virtuosismo instrumental de cada uno de sus miembros es de sobra conocido y se marcan uno de esos conciertos que desearías que otros pudiesen disfrutar, ¿se puede ser más feliz que Ricky Lavado? (bueno si, cuando hable de Jero Romero o León Benavente).

Sobre el escenario Martí de Mucho sube con ellos a seguir pasándolo bien, como estaba haciendo antes desde el público. Una pena que el tiempo se les quedase corto y no les dejasen terminar ¿Quién es el valiente que le dijo “no” a Ricky Falkner? Y unas horas más tarde con mucha más afluencia de público, expectantes por ver lo que J aún podía ofrecernos, llegan Soleá Morente y Los Evangelistas, una apuesta arriesgada que se quedó coja por los fallos de sonido, la voz titubeante de Soleá y las idas y venidas del escenario de J. ¿Lo más destacable? los movimientos de melena y los giros de mano de la descendiente del gran Enrique Morente pero es que hablamos de un ¡concierto!

El concierto de Belle & Sebastian fue un concierto para intentar agradar. Ni sorprender, ni arriesgar, agradar. Con los bailecitos, con el setlist, con el español y con el “concurso” final. Una actuación más que correcta como la que ya vienen dando este verano en otros festivales de la península. El azote de la Mancha, su sonido cósmico y sus baladas grecolatinas, nadie como Martí de Mucho para inventar una retahíla de conceptos para describirse y autodefinirse ¡copón! Su show fue de menos a más ofreciendo un directo cañero, haciendo explotar al público en Los hijos del mal y subiendo a sus tres productores (Falkner, Santos y Fluren) al escenario. No podía empezar con otra que no fuese Rock & roll actitud, porque él es cada una de esas tres palabras.

 

Loquillo se presentaba en el escenario principal del Sonorama ante un público que, quizás “pasando por ahí” acabó por quedarse para no perder ni un segundo de su clase y maestría. Treinta años del ritmo del garaje que celebró subiendo al escenario a los miembros de Maga, a Ramón Rodríguez de The New Raemon, a Sr. Chinarro y a su siempre fiel Sabino Méndez. Feo, fuerte y formal; Rock & roll star o Cadillac solitario son suficiente para hacer cantar a todo pulmón a tanto “modernito”, hipster, indie… ¿veremos tupés en la próxima edición del Sonorama?

Viernes, haciendo eses.

Comenzamos la jornada matutina del viernes con los argentinos Banda de Turistas que se van sintiendo más sueltos a medida que la Plaza se va llenando y reaccionando a sus canciones. Habiéndoles visto un par de semanas antes (en formato acústico) tengo que reconocer que les faltó fuelle, quizás no era su hora, quizás no entendieron lo que “el Trigo” significa… pero para eso estaban Tuya. David T. Ginzo y los suyos, en una composición espacial triangular (¿por qué no nos miras de frente David?) supieron sacar todo el partido a los escasos 45 minutos que la Plaza les ofrecía, deleitándonos con una de las mejores voces de todo el festival. Las noticias en las redes sociales de un concierto sorpresa, confirmado más tarde de que serían los baezanos Supersubmarina, hicieron a los madrileños Jack Knife un gran favor y así, junto con su sonido garajero y esa buena estrella que les acompaña (con mucho curro detrás) se llevó al público de el Trigo en el bolsillo, del mismo modo que están ganando “casi tó” a lo que se presentan. Concierto sorpresa, Supersubmarina, versiones de Mando Diao, Franz Ferdinand y el himno Años 80 de Piratas y la Plaza del Trigo tiene el primer “reventón” de este Sonorama 2013. Como comentarían al día siguiente en rueda de prensa… “un regalo para el público y un regalo para nosotros mismos”.

Y llegó el que para mi ha sido el mejor directo de este festival (y eso que tenía un par de debilidades en esta edición). León Benavente se marcó un directo que fue de menos a más y gracias que tuvo un tope que si no la banda se va sin medio equipo instrumental pa’ casa, pues Abraham Boba se vino tan arriba que al finalizar el concierto, con la magistral Ser Brigada, temí por el teclado y la guitarra de la voz de la banda, una descarga de energía tras una magistral interpretación de las canciones de su primer trabajo. Concierto soberbio con músicos disfrutando y haciendo disfrutar. Y le sigue otras de esas bandas virtuosas en los instrumentos y gozosas en su interpretación, son Jero Romero y sus gigantes camaradas. Mirar a la Zona Vip y verla abarrotada, encontrarte entre el público a parte de Egon Soda/Standstill; a Martí de Mucho y demás es un síntoma de que el toledano se ha ganado a pulso el lugar donde está y se ha sabido quitar la etiqueta de ex The Sunday Drivers y que ya cuenta en su repertorio fijo con una magnífica versión de Adelante Bonaparte. The Corner son los desconocidos del cartel (¡ni en Spoti les encontramos!) pero los canadienses, pese ha convertirse en el momento de la cena de muchos solventan un directo más que aceptable.

Travis sabe a lo que juegan y presentan en Aranda un setlist con la primicia del directo de sus nuevos temas y con los éxitos que les han llevado a cosechar los éxitos del ayer. Por cierto… que los de Fran Healy, pese a no ser los cabezas de cartel si pueden pasarse más de diez minutos y Egon Soda, Alis o Havalina no pueden si quiera despedirse de los asistentes siendo hasta “desenchufados”… Y llega el momento karaoke con Lori Meyers todos a pulmón, unas más coreadas que otras, retumban los “clásicos” sobre las de su último trabajo, Impronta. Pero nada importa; si el sonido es un poco deficiente, si la voz de Noni necesita del apoyo del público para llegar, los himnos son los himnos y Emborracharme va camino de convertirse en otro más de los granaínos. Momentazo el de Alejandro con De los nervios (mi pequeña debilidad) o cuando para sorpresa de todos Sebastian Krys aparece para acompañarles en Mi Realidad (veis, os lo dije, al final la sorpresa no sería Anni). Con ellos siempre me sucede lo mismo, me sabe a poco, muy poco.

 

Miss Caffeina repetían en el mismo escenario que hace dos ediciones, esta vez para presentar las canciones de su nuevo trabajo De polvo y flores, pero con un horario algo más nocturno a lo habitual. Cierto es que había claros entre el público pero los que allí estábamos fuimos capaz de emocionarnos con Mi rutina preferida para luego explotar de rabia (sexual o no) con Venimos o Hielo T. Si tengo que reconocer que vi a Alberto menos comunicativo que en otras ocasiones pero yo a ellos se lo perdono todo porque nunca me defraudan. “¡Arriba Sonorama!” así comenzaron y así terminaron los catalanes Dorian (y entre medias otros tantos jaleos para meterse al público en el bolsillo) aunque deberían ser conscientes que con sus cuatro temas fetiches y sus ritmos bailables, “clónicos” pero bailables, no es necesario. Los amigos que perdí se convirtió en tema premonitorio para algún sonorgásmico que resistía a la jornada nocturna del viernes.

Sábado y efectos especiales.

Y llega el día de las contradicciones. Que llegue este momento pero que no acabe jamás. Había que coger fuerzas, dirigirse a la Plaza del Trigo y prepararse para una jornada de sensaciones muy a flor de piel.


Al final agradecí el retraso en los horarios pues de ese modo pude disfrutar de principio a fin del directo de Ángel Stanich y de la madre que lo parió, si, si su señora madre cual groupie estaba en primera fila y es un primor de mujer. A veces lo que escuchas previamente no hace justicia y muchos de los que leéis seguro estáis de acuerdo en que el directo es el verdadero nivelador del músico. Las canciones de Stanich son de otro nivel cuando se junta con semejante banda por ello me uno a difundir la palabra… Y llegaron Izal y llenaron la Plaza. Han sido los triunfadores de esta edición, ya han de tener el hueco en el escenario principal de la siguiente edición, porque si hay bandas que hacen dobletes en una misma edición, ellos han tocado ¡cuatro veces en Aranda! Fiesta de bienvenida; show case para prensa; show case organizado por Rolling y en el cielo Trigo. Para los que no conocen este lugar mágico todo lo que le podamos contar y/o mostrar les resultará un extraño regalo pero el momento de júbilo con Qué bien o la explosión de felicidad (y alguna que otra lágrima) con La mujer de verde (según Mikel presente entre el respetable) para despedirse son momentos que se guardarán en la retina de las casi 3000 personas que inundaron cada rincón de cada calle de los alrededores de la Plaza del Trigo y que afortunadamente no fueron ningún tipo de sueño.

Cabezalí lo consigue, no es la música que más me apasiona (me llaman “popper”) pero su sonido con Havalina penetra tanto en mí que solo puedo quedar boquiabierta en cada uno de sus directos. La pasada edición se ganaron a pulso el pasar de la plaza al recinto y la trayectoria de conciertos que llevan este año bien les hace respetuosos de ¡no desenchufarles antes de terminar Incursiones! Un gesto bastante feo que, aunque creó un instante mágico como ellos mismo han reconocido a posteriori, no deja de ser un desplante a una de las bandas con más bagaje de la escena nacional. Y llegaron los ritmos de “allá” cantados por “el gallego”. Xoel López aparecía con sus ya habituales acompañantes para desgranar Atlántico, sin olvidar, que él es perro viejo en esto de los festivales, que sus temas de Deluxe tiene que estar presente en el repertorio. En lo personal, que ya me tenéis que ir conociendo si me habéis leído algo, fue el momento “abre el grifo”. Xoel tiene esa habilidad para escribir letras dirigidas “a mi”, verdaderas obras de arte como es Tierra, por mucho que haya sentadas “anti-Xoel” en las inmediaciones del recinto. Vidrieras de catedral, juego de luces de impresión, cámaras que reflejan imágenes impactantes de los músicos en acción… Cénit es puro arte. Si Dentro de la luz había encandilado en casa el directo de Standstill es pura delicia (incluso cuando un fuerte golpe de migraña aparece en escena) y si además aparecen canciones de Vivalaguerra y Adelante Bonaparte el público entra en éxtasis. Yo ya estoy salivando pensando en este espectáculo en un teatro…

Ramón Rodríguez está de despedida, aparca su proyecto como The New Raemon durante un tiempo y para ello compartió escenario con los sevillanos Maga donde se repartieron el tiempo e intercalaron temas de unos y otros. O el cansancio o que mi fibra andaba ya más que tocada el repertorio de ambos no fue el que más me gustó… repartir 40 minutos entre ambos grupos con la extensa discografía de ambos… Y llegaron los cabeza de cartel, si, Supersubmarina, como confirmó durante la tarde Ajenjo en rueda de prensa, eran los cabeza de cartel porque el Sonorama apuesta por el producto nacional, sin complejos, sin fisuras. Los de Baeza tuvieron un directo más que correcto y solventaron la responsabilidad que el festival les otorgaba haciendo uso de la madurez (he de reconocer que en rueda de prensa me sorprendieron gratamente) que los kilómetros y las horas de escenarios les han otorgado. Esta vez el escenario principal no les vino grande, como si pasó hace dos ediciones, manejaron al público a su gusto, prepararon un setlist ganador y montaron otro de los “karaokes” del festival, sin embargo siguen con una pequeña cuenta pendiente… perfilar la calidad de su sonido, que sea un festival ya no me vale como excusa. Tras ellos L.A. Luís Alberto es un tipo encantado de conocerse, pero oye, siendo él, yo también lo estaría (ejem, ejem). Tiene voz, porte y un saber estar en el escenario que encandilan. Suena In the meadow y no puedo evitar buscar la luna que el escenario Castilla y León me oculta, pero sé que está ahí, sé que este momento es mágico, que su voz se rasga y yo me quiebro con cada verso. Y decido que así quiero que acabe mi Sonorama, con Dualize en mi retina, en mis oídos, en mi lóbulo temporal medio.

Pero además de jornadas matutinas, vespertinas y nocturnas de festival, el Sonorama ofreció mucho durante esos periodos del día, por que Sonorama es mucho más que música. Son las mañanas en el camping y las mesas camilla a la llegada de los conciertos; los “grititos” en la ducha; la zanja vengadora; las bodegas el sábado, ataviados con las mejores “moñadas” y preparados para cantar cualquier “coplilla”; los cachis en el Mecano; las croquetas en el Cid a ras de suelo; las pistolas de agua, que no son para hacer la guerra si no ¡para hacer amigos!; la Plaza de la Sal y sus bailes a las seis de la tarde; que la tele venga a grabarte; echar de menos a los que no han podido estar o acabar la tarde en el Café Central con nuestra Dj favorita que siempre nos pone Años 80 para recordar, que pese a lo que canta Ferreiro, ¡si que nos echaremos de menos en Septiembre!

Orgullosos de no ser Madrid, ni Barcelona, ni tener playa… aquí se escucha producto nacional, las bandas del futuro y las del presente.” Toda una declaración de intenciones las de Javier Ajenjo en al rueda de prensa del sábado por la tarde donde nos reuníamos para hacer un poco de balance de como estaba yendo esta edición. Y es que pese a la crisis económica, el IVA, las puertas que se cierran… el mayor “obstáculo” que han tenido este año ha sido personal. Aquí es donde todo coge color, Sonorama es humanidad al otro lado. Lo que vemos en las calles durante cuatro días son relaciones de gente con gente y con la excusa de algo maravilloso llamado música, lo que no todos vemos es que detrás de todo eso hay un grupo de personas para las que en el “Sonorama siempre sale el sol” aunque haya que romper puertas para hacerse con una partida de Sonos.

Gracias a todos, TODOS, los que hacen Sonorama (va, no me voy a tirar el rollo sentimentaloide aunque podría). Solo los que vivimos Sonorama somos capaces de entender cuánto importante es en nuestras vidas. Volveremos en Agosto a Aranda del Duero (aunque nunca nos vayamos realmente) porque como dijo Ajenjo, hoy por hoy “no existe la posibilidad de NO hacer una nueva edición”.

@dolopb (texto)

@lagafa (fotos)

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